La recesión afecta a las mujeres perpetuando la discriminación

Sep 11, 2012 Alberto Pierpaoli Tendencias Sin comentarios

Las recesiones y recuperaciones económicas son siempre fatales. Pero más para las mujeres: comparativamente, muchas veces, pierden más trabajos que los hombres y también les cuesta mucho más recuperarlosY cuando los logran, es ganando menos que antes. Es que existe una discriminación encubierta y ancestral causada por el mito del hombre proveedor. Este mito desconoce el lugar de las mujeres hoy en el mundo, pues las hace dependientes de los hombres y como si ellas no pudieran, independientemente, ganarse su propio sustento y determinar sus vidas.

Un artículo de Estados Unidos se refiera a como la discriminación impide, a algunas mujeres, volver al trabajo luego de un período de recesión. Su autora es Bryce Covert y lo publicó en el portal del semanario The Nation  el 21 de agosto de 2012.

Plantea que luego de un periodo de recesión, cuando comienza la recuperación, los hombres desocupados obtienen cuatro veces más trabajos que las mujeres.

La actual recesión plantea un alerta para las mujeres europeas. Si ellas no defienden sus lugares en el mercado de trabajo y si no plantean que el mito del hombre proveedor todavía subsiste, se las verán en peores situaciones que los hombres para volver a integrar la fuerza laboral.Parte de la explicación es que los hombres habían sido despedidos masivamente en algunas áreas de trabajo. Pero otra parte la dio un estudio: pesaba la histórica discriminación hacia las mujeres.

Ellas perdieron muchos empleos en el sector público, donde más estaban representadas. Y con la recuperación fueron los hombres quienes los consiguieron más rápidamente, incluso en sectores donde antes ellas predominaban.

La nueva evidencia demostraba que la discriminación tuvo un papel importante en algunas de las luchas de las mujeres por retornar a la fuerza laboral.

El análisis

La información del censo de 2010 mostraba que las madres tardaron más que los padres en encontrar trabajo y, cuando lo lograron, descubrieron que sus ganancias habían decrecido más que las de los hombres.

Esto ocurrió a madres con diferentes historias, educación y experiencias laborales. Los padres tenían prioridad y mas éxito que los solteros en lograr de nuevo un trabajo. Pero a ambos géneros, les bajaban los salarios y muchas veces algun@s abandonaban la búsqueda de trabajo.

Y según otro estudio, a las mujeres les era más redituable, antes que seguir infructuosamente buscando un trabajo rentado y siempre de menor ganancia, dedicarse a alguna actividad no rentada, como educarse más o jubilarse tempranamente. En otros casos era tan valioso dedicarse al cuidado de los hijos y limpiar la casa como encontrar un nuevo trabajo.

Las mujeres abandonaban por la gran brecha que existía en la paga y porque las que ganaban menos que sus esposos, con la misma educación, ya se habían estado yendo de la fuerza de trabajo desde la década del 90. El ofrecimiento de menor paga era un incentivo mayor para quedarse en casa.

La discriminación es sutil y difícil de comprobar y muchas veces es inconsciente. La recesión no exceptúa a nadie. Aun cuando muchas mujeres son las que traen el pan a la casa, el mito de que es el hombre el que siempre trae el pan está tan dentro de todos nosotros que parece haber impactado luego de esta, la peor recesión desde los años 30.

Estas reflexiones nos sirven para pensar en la actual recesión de Europa y plantean un alerta para las mujeres europeas. Si ellas no defienden sus lugares en el mercado de trabajo y si no plantean que el mito del hombre proveedor todavía subsiste, se las verán en peores situaciones que los hombres para volver a integrar la fuerza laboral. Y todo esto sin desestimar que existen hogares unipersonales de mujeres independientes  y de madres solteras, situaciones ambas que el mito no contempla.

Debemos tener muy en cuenta que, a pesar de todos los avances logrados, éstos se van por la borda en el primer momento de una grave situación social.

Por eso invito a todas las mujeres a tener presente estas experiencias de las norteamericanas.

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